Cristo fiel a los designios de Dios que revela las cosas más elevadas, no a los sabios y prudentes, sino a los pequeños (Mt 11,25), es a Nuestra Madre Magdalena de la Reparación a quien preferentemente comunica el carisma de Amor y Reparación y ella vivió una profunda e intensa vida de oración y expiación, estando siempre dispuesta a cumplir fielmente la voluntad de Dios.

“El lunes 5 de agosto de 1907, teniendo un trabajo que hacer de precisión, sintió como una fuerza extraña que la impulsaba a ir al Oratorio. Fue, y al ponerse en la presencia de Dios, le pareció oír la voz de Nuestro Señor en lo más íntimo de su alma que le decía; “Es mucho lo que se me ofende en este pueblo, en esas casa de prostitución; así como en esos lugares entra toda clase de personas para pecar y ofenderme, así quiero que este oratorio sea lugar de Reparación para ti y las tuyas, y todos los que quieran desagraviarme por estas ofensas”. Al día siguiente estando en oración en la mañana, le pareció oír lo mismo, y pensando si sería ilusión del demonio, y si se lo diría al confesor o no, le pareció oír como la voz mucho más clara:

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“Ya te dije que éste sea un lugar de Reparación a donde vengan todos los que quieran desagraviarme”.

En el mismo mes de agosto de 1907, el Excelentísimo y Revmo. Sr. Obispo Dr. Dn. Leopoldo Ruiz y Flores, aprueba la fundación de la ALIANZA EXPIATORIA en el oratorio de la Casa General de la FAMILIA DE CORDE JESU.

EL 17 DE SEPTIEMBRE DE 1908, el mismo Sacratísimo Corazón de Jesús, le dice a Nuestra Madre Fundadora en un momento de Oración:

“Que organice una Asociación y que esta se Extienda”

La Congregación ha hecho suyas estas palabras de Nuestro Señor, y se ha dado a la tarea de extender la obra de la ALIANZA EXPIATORIA, que actualmente se encuentra establecida en todos los lugares donde se encuentra prestando su servicio la Congregación: México, Ecuador, Perú, Chile e Italia.

Si el pecado es la negación del Amor, el Miembro de la Alianza Expiatoria ofrece sus obras para tributar el Amor increado, el amor que le es negado por sus hijos los hombres.

Practicas de la Alianza Expiatoria

  • Ofrecimiento diario a dios de sus obras en unión con Cristo, con alegría.
  • te ofrezco mi oración y mi trabajo, mis sufrimientos y alegrías de hoy, en reparación por nuestros pecados y para que venga a nosotros tu reino.
  • Te pido especialmente por el papa y por las intenciones que ha confiado ese mes a la iglesia.
  • Comunión frecuente. “como el sacrificio eucarístico es la fuente de donde dimana toda la vida de la iglesia, los socios no sólo frecuentemente si no mejor diariamente, participen en su celebración y reciban el cuerpo de Cristo.
  • Devoción a la santísima virgen: rezar diariamente el rosario o al menos un misterio y le encomendarán los problemas de la iglesia.
  • Sentir con la iglesia
  • Orar con perseverancia
  • Realizar alguna actividad pastoral
Sagrado Corazón de Jesús

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