de Magdalena de la Reparación Vargas Galeana

1880

El día 3 de julio estando en presencia de Jesucristo Sacramentado meditaba en la amabilidad del Corazón de Jesús e hice una comunión espiritual, y se me representó el Señor en lo interior de mi alma y la rocío con la sangre de su amorosísimo costado.El día 18 de Octubre después de la comunión, se me representó Ntro. Señor en su humanidad manifestándome sus benditas llagas, yo entendí que me daba permiso de tocarlas, no lo hice solo las adoré agradecida.Hace algunos años que en aquellos de mis ejercicios espirituales en que me propongo desagraviar al Señor por el desprecio que recibe de las criaturas, me ha dado a entender que debe establecerse un Instituto Religioso con el objeto de dar culto perpetuo a la sagrada Eucaristía, siendo este culto sin interrupción en todas las horas del día y de la noche.

1888

Cuan útil y provecho es tratar con personas que nos despiertan los deseos de amar a Dios, pues por lo que yo he experimentado, conozco que es uno de los medios que Él Señor se vale algunas veces, para alentar a una alma que está dominada de la tristeza y el desaliento que tanto la abate.

La gracia es un don de Dios que ennoblece y exalta a la alma hermoseándola con una hermosura, que no se puede decir más, sino que la hace semejante a Dios, la hace limpia de las inmundicias del pecado, le da una ciencia y una luz que le da más conocimiento de Dios, y por consecuencia se esfuerza a obrar con rectitud y a practicar las virtudes, se enciende en el amor de Dios y en el deseo de crecer más y más cada día en ese amor.

1904

A los pocos días le inspiró este Divino Corazón un deseo ardiente de trabajar por la salvación de las almas y a la vez sintiendo un dolor muy grande al considerar que muchas almas se pierden, que no se aprovechan de la preciosa Sangre que nuestro amable Redentor con tanto amor derramó por las almas. Pensando largas horas en esto y en cómo podría cooperar en la salvación de estas almas ya que no podía salir a predicar por ser una miserable El Sacratísimo Corazón de Jesús se dignó inspirarle un jueves en la hora santa y víspera del viernes primero, que ofreciera todos los viernes primeros los sufrimientos del cuerpo, penas del alma, penitencias y mortificaciones con este fin, pareciéndole que oía una voz en el secreto de su alma que le decía; así cooperarás en gran parte en la salvación de las almas.

1907

El 4 de Febrero del mismo año, estando en oración como a las 10 de la mañana delante de Jesucristo Sacramentado; le pareció oír en lo íntimo de su alma estas palabras: “El mundo está cada día más perdido, es mucho lo que se ofende a Dios, Expiación”, y luego le pareció ver el pequeño Oratorio en que estaba,

convertido en una Iglesia más grande, y Nuestro Señor expuesto en la Custodia.

Esta palabra “Expiación”, le quedo tan grabada en el oído, que por varios días después le parecía a toda hora oírla.

El día 5 de Marzo del mismo año, rezando el santo Vía Crucis a las 10 de la mañana; sintió mucha devoción y recogimiento, procuraba meditar largamente cada Estación; al llegar a la octava meditando en lo que les dijo el Señor a las mujeres que lloraban: le pareció a está alma que realmente ella lo veía con sus propios ojos, y oía las palabras que les dijo a las mujeres: “no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos” y que inmediatamente vuelve un poco la Cabeza y se dirige a ella diciéndole: “Tú, llora tus pecados y los del mundo, muchos son los pecados que cometen las mujeres y por ellas se pierden muchos hombres, dedícate tú y las tuyas a expiar estos pecados, y en particular las faltas que cometen las que me están consagradas; quiero que está Familia que me pertenece, tome un carácter de expiación”.

El 22 de Julio del mismo año en la tarde, estando el Santísimo expuesto; a la hora que se cantaba la letanía de la Sma. Virgen, se

sintió con mucho recogimiento y le pareció ver a Nuestro Señor en forma humana en el lugadonde estaba la custodia, con una cruz en la mano derecha y una corona hermosísima en la mano izquierda; y que le decía: “Hija, tu elije la cruz o la corona”, y ella le dijo: Dios mío, dame mejor la cruz, pues aunque es pesada y difícil el llevarla, pero confío que tú me ayudarás.

Entre tan fuerte claridad, le pareció ver a la Sma. Virgen a lado derecho del N. Señor y que le dijo: “esta es mi hija me pertenece desde su tierna edad y yo la he guardado debajo de mi manto de protección”, al oír esto de boca de la Sma. Virgen, esta alma derramó muchas lágrimas. Después le pareció oír le decía N. Señor: “busca almas que me amen y desagravien por estos pecados que te he dicho”

El lunes 30 del mismo mes le pareció ver a N. Señor desnudo, con las manos atadas por detrás, con la Corona de espinas en la Cabeza y que le chorreaba sangre de todo el Cuerpo; pareciéndole que le decía con una voz muy triste y trémula: “mira hija en qué estado me ponen los pecados de los hombres, trabaja en la Obra de la reparación que te eh confiado”.